Parece ser que las fusiones entre las distintas cadenas de televisión van a llegar a buen puerto. Ante este nuevo paisaje televisivo no puedo ignorar un asunto que no sé cómo se resolverá. Me refiero a la fusión entre Telecinco y Cuatro, es decir, entre Mediaset y Prisa. En un principio pensé en bloques antagónicos e irreconciliables debido a las distintas líneas editoriales que forman cada grupo. Telecinco está controlado por Silvio Berlusconi, dueño de Mediaset, mientras que Prisa siempre ha estado ligado al PSOE y ha servido de empuje mediático para este partido. Pero analizando y siendo realistas vemos que la línea editorial no la marca la ideología, sino la pasta y la necesidad de sobrevivir en el mercado audiovisual. Por lo tanto, la mezcla resultante de esta extraña pareja me parece a día de hoy algo inimaginable. ¿Predomirá Gran Hermano o programas como Super Nany o Callejeros?¿Sálvame Deluxe o House? Sinceramente, no creo ni que ellos mismos sepan como va a acabar todo esto.